Claves para delegar

 

 

Claves para delegar

 

Saber delegar es la prueba que tienes confianza en tu equipo y eso significa mucho para tus colaboradores, significa que tu equipo es competente y es capaz de colaborar en el desarrollo de tareas de gran responsabilidad.

Delegar no quiere decir liberarse de trabajo sino de compartir responsabilidades, no se trata de distribuir tareas y estar persiguiendo a los demás, la confianza en el equipo de trabajo tiene que generar autonomía y respeto. Este aspecto es algo que se logra con el tiempo.

 

Pero antes de delegar, debes confiar en la persona o en tu equipo de trabajo al que delegas el trabajo, porque no se trata solo de confiar las tareas sino que además comportan tanto logros como fracasos y el primer paso para aprender esta habilidad es estar dispuesto a afrontar las consecuencias, tanto positivas como negativas.

 

Primer paso: Elimina tus barreras

 

Los principales obstáculos que nos impiden delegar están en nuestras barreras mentales, solemos creer que...

 

1- Sólo nosotros podemos hacerlo bien: Creemos que nuestro estándar es el correcto. En consecuencia, preferimos hacerlo nosotros que invertir en otros para que puedan crecer y mejorar.

 

2- Necesitamos ser indispensables: Si tu objetivo es crecer en la organización, no hay mejor tarea que convertirte en un experto en desarrollar a otros. Si tienes que hacerlo todo tú solo y no puedes delegar, muestras incapacidad para manejar un puesto de mayor responsabilidad y liderazgo.

 

3- Tenemos miedo a perder el control: Es natural que como líderes queramos mantener el control  y delegar es entregar parcialmente el control. Sin embargo, si al momento de delegar escoges a la persona correcta, te aseguras que tiene los recursos y el tiempo necesario, realmente no “estás perdiendo el control”

 

Es importante destacar que cuando delegas una tarea, la responsabilidad final sigue siendo tuya. Por ello, tienes que aclarar muy bien las expectativas, los plazos y monitorear el progreso.

 

 

Segundo paso: Analiza la situación

 

Cuando vas a delegar debes hacerte dos preguntas respecto al individuo al cual piensas delegar la tarea:

¿Confío en su capacidad? y ¿Está motivado a completar la tarea?

 

 

Delega: Dale toda la responsabilidad y autoridad para cumplir la tarea.

 

Desarrolla al individuo: Trabaja con él y muéstrale con el ejemplo (o asignándole un mentor) cómo cumplir la tarea. Invierte el tiempo necesario para que desarrolle su capacidad al siguiente nivel.

 

Delega pero monitorea constantemente: Aclara con el individuo de forma clara expectativas y plazos para cumplimiento. Luego monitorea de cerca para asegurar que los plazos se cumplan.

 

No delegar: Necesitas buscar otro individuo o hacer la tarea tú.

 

 Tercer paso: Prepara a tu colaborador

 

1. Selecciona la persona más adecuada para la tarea.

2. Dale toda la información sobre la tarea que tienes que hacer. Debes compartir tu conocimiento.

3. Enfócate en los resultados, no en el proceso. Confía en la persona que has elegido, deja que ejercite algo de su iniciativa. Enfócate en lo que tú quieres, no en cómo hacerlo. Deja que él o ella desarrollen la metodología de cómo alcanzar la meta.

4. Guíalo y aconséjalo. Señala los obstáculos con los que se pueden encontrar.

5. Verifica que tienes todos los recursos para llevar la tarea: recursos humanos o materiales.

6. Establece un plan de seguimiento. Confiar no quiere decir no verificar y no seguir el desarrollo de la tarea. Debes establecer una agenda de planificación de la tarea con fin de seguir y verificar el estado del trabajo.

7. Provee respaldo y apoyo cuando sea necesario. Explícale que no tiene que luchar solo.

 

 

 

 

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