Sincronicidad

SINCRONICIDAD

Todas esas “casualidades” que has experimentado en tu vida son llamadas “Sincronicidad”. El término te podrá parecer extraño o incluso puedas interpretar este tipo de sucesos con algo esotérico, magia o destino pero en realidad, el significado y el origen de estas “acertadas casualidades”, va más allá.
Todas estas experiencias, son manifestaciones de nuestro inconsciente trabajando, siempre atento, el cual genera mensajes que te muestra  por medio de señales físicas.  Es la manifestación de nuestra mente trabajando para encontrar nuestras propias soluciones.

Sincronicidad es un término originariamente acuñado por Carl Jung (psiquiatra suizo) que se refiere a la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene sentido para el observador, es decir, ese tipo de eventos en nuestra vida que solemos achacar a la casualidad o  a la suerte.
Generalmente la sincronicidad se presenta en los momentos en que nuestra mente está más alerta, cuando hay cambios bruscos en nuestra vida, cuando requerimos tomar decisiones importantes,  cuando sentimos que necesitamos obtener más o que necesitamos protegernos etc.

Sucesos que conllevan gran carga emocional y requieren más esfuerzo psíquico, son terreno fértil para que nuestro inconsciente entre en un estado de alerta y apertura. Al estar “Alerta” nuestro inconsciente estará listo para entrar a un estado simbólico, dándonos así, las respuestas que necesitamos.

La mayoría de las veces no aceptamos esta “sincronicidad” y nuestro pensamiento lógico asume que estas señales son producto de la casualidad, restándole importancia o significado. Tiempo después, miramos atrás y reflexionamos “Claro, sí hubiera aprovechado esa oportunidad” “Por algo me había re-encontrado con esta persona” y sentimos que hemos desperdiciado oportunidades.

Ahora bien, si ya estas reflexionando acerca del tema y te gustaría ser más receptivo, te preguntarás ¿Cómo puedo comenzar a ver estas señales?  Por lo que te compartiremos algunos consejos:
Sal de la caja, generalmente nuestra visión de la vida se ve reducida por nuestra “Caja mental”, es decir, no vemos más allá de nuestras narices. Debemos practicar la apertura, desafiarnos a intentar percibir nuestro entorno con otro significado.
Comienza a depurar tu mente de creencias limitantes, nuestras creencias pueden ser un gran obstáculo, estas creencias se han fortalecido  gracias a la familia, amigos, sociedad etc. Cada una de ellas funciona como un programa de computadora, utilizamos los mismos patrones una y otra vez y aun así, nos sorprendemos de obtener siempre los mismos resultados. Comienza a cuestionar tus patrones de pensamiento, selecciona los que te son útiles y desecha los que son inútiles.
Aprende a estar en el “Aquí y el ahora”, aprende a disfrutar tu rol de observador, cuando salgas presta atención a tu entorno, a las personas que te rodean, a las conversaciones, de esta manera comenzarás a experimentar los beneficios de la “Sincronicidad” y puede que comiences a obtener las respuestas que necesitas.

“Somos lo que pensamos. El mundo surge de nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos hacemos el mundo” (Buda Gautama)

Por: Gabriela González
Consultora de Desarrollo Organizacional

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